El artista burgalés, Goyo Domínguez, afincado en Hellín y Madrid, fue invitado a participar, junto a otros cuatro pintores de Reino Unido, Alemania, Francia e Italia, en la creación del Museo Histórico Abierto de Cosenza, una aventura pictórica que comenzaba en abril de 2015 y finalizaba dos meses después con su inauguración en las calles del municipio.
El objetivo era crear 25 pinturas de gran formato, 3×2 metros, sobre la historia de Cosenza, ciudad milenaria al sur de Italia, para dar a conocer a sus habitantes su riqueza histórica y ser un reclamo para los visitantes.
Desde el punto de vista comunicativo nos pareció un proyecto sumamente interesante, al implicar a cinco artistas de distintos países, de técnicas muy diferentes pero unidos para materializar un proyecto perseguido durante 15 años por un viejo profesor, amante de su ciudad. Nuestra labor como gabinete de prensa consistió en difundir en los medios de comunicación la participación de Goyo Domínguez en el proyecto. Al final del post hay una relación con algunas de las entrevistas realizadas.
Nuestra labor como gabinete de prensa consistió en difundir en los medios de comunicación la participación de Goyo Domínguez en el proyecto[/pullquote]
Durante siete semanas, el anglo-italiano John Picking, el británico Richard Whincop, la alemana Silvia Pecha, el francés Alexandre Barberà-Ivanoff y el español Goyo Domínguez crearon las obras que muestran la huella de brucios, normandos, suevos, angevinos y aragoneses, respectivamente, en esa ciudad italiana.
“Hay experiencias en la vida que son un regalo y ante las que uno se siente privilegiado”, explicaba a su regreso el artista figurativo, quien consideró “una suerte haber participado, junto a otros cuatro pintores europeos, en el Proyecto Cosenza, ideado por el profesor Franco Felicetti, para reivindicar el patrimonio cultural del centro histórico de Cosenza”.
Gracias a esta actividad “ahora se pueden contemplar en esas calles que respiran historia, veinticinco obras de arte que explican acontecimientos fundamentales para comprender la identidad de esta hermosa ciudad de la región de Calabria”, añade.
Proceso creativo
“Para mí fue emocionante enfrentarme a un espacio en blanco de 2 por 3 metros y ver, después de varias horas de trabajo, la fuerza que adquirían las imágenes en ese formato. Era maravilloso dar grandes pinceladas moviendo no solo la mano sino el brazo y todo el cuerpo; distanciarse unos metros para imaginar cómo se verían esas pinceladas cuando el cuadro estuviese colgado a tres metros de altura en una calle; descansar unos minutos y charlas con los otros artistas, comentar la tarea, pedir consejo sobre algún recurso técnico…Ha sido un lujo ver el proceso creativo de estos magníficos compañeros que en todo momento han compartido lo mejor de sí mismos”, resumía Goyo Domínguez.
Cada artista creó cinco paneles, con escenas previamente consensuadas con la Asociación Centro Histórico de Cosenza, promotora de un proyecto ideado en 1999, que ha visto la luz 15 años después.
Goyo Domínguez tenía el encargo de pintar cinco escenas de la etapa aragonesa, primero, y española, después. Su primer panel “La revuelta de los Casali” representa la respuesta de los Casali al férreo control a la nobleza y presión fiscal impuesta por los aragoneses en 1442. Un segundo panel recrea la reunión del Gran y Pequeño Asiento, formado por nobles y ciudadanos electos, respectivamente, que decidieron encontrar los fondos exigidos por los aragoneses para mantener la independencia histórica de la ciudad. En un tercer panel se muestra la visita del emperador Carlos I de España y V de Alemania a la ciudad, y la cuarta pintura muestra la masacre de los valdenses a manos de la Inquisición de Felipe II, una de las escenas más duras para el pintor. La quinta y última pintura representa el milagro de la Virgen de Pilerio, que acabó con la peste que asolaba Cosenza, y que desde entonces es la patrona de la ciudad.
“Hay experiencias en la vida que son un regalo y ante las que uno se siente privilegiado”, explicaba el pintor figurativoLos cinco artistas han compartido técnica, espacio de trabajo y largas jornadas de pintura. Los paneles, fabricados para soportar las inclemencias del tiempo, fueron pintados con colores acrílicos para que soporten las condiciones del ambiente exterior, gracias a dos capas de barniz especial para proteger las obras de los rayos ultravioleta.
El proyecto no estuvo exento de sobresaltos. Uno de los paneles de Richard Whincop fue robado días antes de la inauguración y el resto de artistas decidieron “unir sus pinceles” para volver a crearlo aunque la obra finalmente apareció y pudo ocupar su lugar en las calles museo.
Cosenza es una ciudad de gran historia. Su primer nombre, Consentia, se lo dieron los Brucios en el 356 a.C., tras vencer a los Lucano. Los brucios era un pueblo guerrero e independiente que se enfrentó y perdió frente a Roma en diversas ocasiones, siendo las más conocidas, la Segunda Guerra Púnica junto a Aníbal Barca, o la revuelta del esclavo Espartaco que fue aplastada. El patrimonio de la ciudad es muy rico, consecuencia de la presencia de reyes y emperadores bizantinos, normandos, suevos, angevinos, aragoneses o españoles.
Entrevista a Goyo Domínguez en Europa Abierta, Radio Exterior RNE.
La Tribuna de Albatece. Vivir. Legado español en Italia.
BurgosTV. Cinco artistas internacionales pintan la historia de Cosenza en sus calles.
El Correo de Burgos. La historia de Cosenza con una mirada burgalesa.